![]()
Durante mucho tiempo hablamos del ruido, pero no de manera técnica para saber cómo solucionarlo. Hoy contamos con una línea base que nos permite entender la magnitud del problema y empezar a construir soluciones
![]()
Santa Cruz
En una isla donde el sonido de las olas y la naturaleza forman parte de la vida cotidiana, el ruido también se ha convertido, poco a poco, en un desafío para la comunidad.
Durante años, en Santa Cruz se habló de contaminación acústica. Los vecinos la percibían, las instituciones conocían la preocupación y el tema aparecía cada vez con más frecuencia en las conversaciones. Sin embargo, hacía falta algo fundamental: comprender el problema con evidencia para poder actuar.
Para Daniel Lara, director de Gestión Ambiental del Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Santa Cruz, ese es el mayor aporte que ha dejado el proyecto de Contaminación Acústica.
«Durante mucho tiempo hablamos del ruido, pero no de manera técnica para saber cómo solucionarlo. Hoy contamos con una línea base que nos permite entender la magnitud del problema y empezar a construir soluciones.»
Gracias al proyecto, el cantón cuenta por primera vez con un mapa de ruido y estaciones permanentes de monitoreo, herramientas que permitirán conocer el comportamiento de la contaminación acústica en distintos sectores de la isla y orientar decisiones basadas en evidencia.
Pero el verdadero impacto, explica Daniel, va mucho más allá de los datos.
Esta información servirá para fortalecer la gestión ambiental del Municipio, actualizar la normativa vigente y, sobre todo, impulsar una estrategia preventiva. El objetivo no es sancionar primero, sino trabajar junto con establecimientos comerciales, actores privados e instituciones públicas para construir una cultura de convivencia que beneficie a toda la comunidad.
«Queremos que Santa Cruz sea un lugar donde las personas puedan vivir en un ambiente sano, seguro y donde podamos volver a escuchar el mar.»
El proyecto también ha permitido fortalecer la cooperación entre distintas instituciones y demostrar que los desafíos ambientales requieren soluciones construidas de manera conjunta.
Para Daniel, otro aspecto que merece destacarse es que esta iniciativa nació desde el conocimiento local.
El proyecto Contaminación Acústica en los Ecosistemas Costeros de las Islas Santa Cruz y Baltra, financiado por el Galápagos Life Fund, es ejecutado por Jeiser Vernaza, joven profesional galapagueño, junto a su socio Southcorp S.A. Para Daniel, que una iniciativa de esta magnitud nazca también del conocimiento y compromiso local tiene un valor especial.
«Creo profundamente en la capacidad técnica que tenemos quienes vivimos aquí. Conocemos nuestras problemáticas y queremos encontrar soluciones porque este también es nuestro hogar.»
Por eso reconoce el trabajo liderado por Jeiser y su equipo, convencido de que brindar oportunidades a profesionales locales para desarrollar proyectos de esta magnitud no solo fortalece las capacidades de Galápagos, sino que genera soluciones más cercanas a la realidad del territorio.
"Creo profundamente en la capacidad técnica que tenemos quienes vivimos aquí. Conocemos nuestras problemáticas y queremos encontrar soluciones porque este también es nuestro hogar."
- DANIEL
Aunque aún queda camino por recorrer, Daniel está convencido de que este proyecto marca un antes y un después. Por primera vez, Santa Cruz cuenta con las herramientas necesarias para comprender el problema, medirlo y tomar decisiones informadas que contribuyan a mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Porque, en ocasiones, las grandes transformaciones comienzan escuchando. Y en Galápagos, volver a escuchar el sonido del mar también es una forma de conservar el lugar que todos llaman hogar.